3 CLAVES PARA CREAR HÁBITOS DE ESTUDIO EN CASA SIN DISCUSIONES

3 CLAVES PARA CREAR HÁBITOS DE ESTUDIO EN CASA SIN DISCUSIONES

A medida que nuestros peques avanzan en su etapa educativa, la carga de trabajo en casa suele aumentar: deberes diarios, varios exámenes en una misma semana, trabajos con fecha de entrega ajustada…
No es extraño que, ante estas exigencias, aparezcan dificultades a la hora de sentarse a estudiar o hacer los deberes. Estas resistencias pueden tener un origen diverso (motivacional, emocional o conductual) y, en algunos casos, desembocar en enfados, frustración o llanto.

Para prevenir este tipo de situaciones, nuestro mejor aliado es la adquisición de un hábito de estudio, entendido como la adopción de una rutina de trabajo estable, predecible y consensuada. En esta entrada os presentamos tres pilares fundamentales para consolidar este hábito: el lugar de estudio, el horario y la planificación, siendo esta última la más importante.

 

  1. El lugar de estudio:

Aunque pueda parecer una decisión sencilla, la elección del lugar de estudio es clave. Es fundamental que el niño o la niña disponga de un espacio fijo, al que acuda cada día para trabajar, y que cumpla las siguientes condiciones:

  • Debe ser siempre el mismo.
  • Espacio tranquilo, que no sea zona de paso, sin distracciones ni ruidos molestos.
  • Mantenerlo organizado, con el material necesario que realmente se vaya a utilizar, sin que esté sobrecargado.
  • Buena iluminación, a poder ser natural, para favorecer la lectura.

 

  1. Establecer un horario:

En líneas generales, los niños se benefician mucho de tener rutinas en su día a día, por ello, establecer un horario de trabajo diario beneficiaría al menor para cumplir con sus tareas. Lo ideal, sería tener un horario visualmente atractivo en un lugar donde lo vea a menudo, por ejemplo, en su habitación. En este horario, además de poner el tiempo de trabajo diario (intentando que este sea dentro de las primeras horas de la tarde para evitar la fatiga cognitiva y el cansancio), podemos incluir las actividades extraescolares del menor y el tiempo que podemos dedicar a estar con pantallas. Establecer un horario nos ayudará en gran medida en la adquisición de la rutina y hábito de estudio.

 

  1. Programar y estructurar los tiempos de trabajo:

Utilizar un buen método de estudio es mucho más que saber subrayar, hacer esquemas y resúmenes. Significa conocer nuestro estilo de aprendizaje, autorregular nuestra conducta y programar, de manera consciente y estratégica, todo el proceso de aprendizaje. Destacando esto último, una buena programación debe ser:

  • Diaria, cumpliendo siempre las mismas condiciones de horario y lugar de estudio.
  • Supervisada y consensuada por los padres y el alumno (en educación primaria).
  • Registrada por escrito en la agenda, el horario o el calendario.
  • Accesible visualmente, especialmente el horario.
  • Realista, funcional y personalizada.
  • Inamovible salvo por motivos importantes y puntuales.

Por lo tanto, en cada sesión de estudio o trabajo se debe:

1º. Revisar la agenda y establecer los objetivos diarios valorando la cantidad de deberes o trabajo a realizar (con ayuda de un adulto hasta los 12 años aproximadamente). Es recomendable comenzar por las tareas más tediosas, aquellas que requieren más esfuerzo mental y que menos apetecen, dejando aquello más liviano para el final del día. Al finalizar, se debe revisar conjuntamente si ha cumplido los objetivos establecidos.

2º. Programar, planificar los tiempos de trabajo y descansos:

Para distribuir el tiempo de forma eficaz, puede utilizarse el método Pomodoro, adaptándolo a la edad del menor. Este método consiste en alternar periodos de trabajo con breves descansos:

  • En Educación Primaria: periodos de enfoque de 15–20 minutos.
  • En Educación Secundaria: períodos de 25 minutos.

Tras cada periodo de trabajo, se realiza un descanso de 5 minutos. Después de cuatro ciclos consecutivos, el descanso final será más largo (entre 15 y 30 minutos).

Para gestionar los tiempos de trabajo y descanso de manera más autónoma es recomendable utilizar un reloj visual (tipo cronómetro). Además, en los descansos debemos evitar actividades que capten su atención y les cueste abandonar, como por ejemplo: ver la televisión, jugar a un videojuego, mirar el móvil, etc.). Pueden, por ejemplo, salir de la habitación, moverse o bailar, beber agua, ir al baño, salir al jardín, mirar por la ventana, etc.

Implementar estas tres claves —lugar, horario y planificación— puede marcar un antes y un después en el día a día familiar. Recuerda que cada niño es diferente y que el hábito de estudio debe adaptarse a su edad, ritmo y necesidades. No se trata de exigir más, sino de organizar mejor, acompañar y enseñarles a gestionar su tiempo y su esfuerzo. Con pequeños cambios sostenidos en el tiempo, el estudio deja de ser una batalla diaria para convertirse en un hábito. Si te ha resultado útil este artículo, os animamos a poner en práctica alguna de estas claves: el cambio comienza con el primer paso!

¿MI HIJO PUEDE TENER DISCALCULIA? DERECHOS DEL ALUMNADO CON NEAE

¿MI HIJO PUEDE TENER DISCALCULIA? DERECHOS DEL ALUMNADO CON NEAE

¿MI HIJO PUEDE TENER DISCALCULIA? DERECHOS DEL ALUMNADO CON NEAE

La discalculia es un trastorno del aprendizaje reconocido dentro de las Necesidades específicas de Apoyo Educativo (NEAE), el DSM 5 (APA, 2013) la define como:

“Dificultades para dominar el sentido numérico, los datos numéricos o el cálculo. Presenta también dificultades con el razonamiento matemático.

Este trastorno no está relacionado con la inteligencia general, se trata de una disfunción específica en la habilidad de procesar información numérica y realizar operaciones matemáticas. Para diagnosticarla no puede existir ningún otro tipo de trastorno o alteración que pueda explicar estas dificultades.

Existen diversas dificultades que puede presentar el menor a las que debemos de estar atentos, ya que pueden ser significativas a la hora de concluir si presenta este trastorno o tan sólo presenta desafíos con la comprensión de cierto aspecto matemático. 

La señal de alarma más importante será siempre que nuestro hijo o hija tenga un desarrollo en el área de matemáticas por debajo de sus iguales y del nivel curricular que le corresponde por edad. 

Ejemplo de dificultades a tener en cuenta son:

  • Dificultades para reconocer los números.
  • Dificultades para resolver problemas matemáticos.
  • Contar con los dedos para sumar números de un solo dígito en lugar de recordar la operación matemática.
  • Confundir símbolos básicos como “+” y “-“ en operaciones sencillas.
  • Dificultades y fallos frecuentes en el cálculo aritmético.

En caso de sospecha, lo más recomendable es comentar las dificultades observadas con el centro escolar para valorar y evaluar, ya que corresponde a las Administraciones educativas identificar y valorar de forma temprana al alumnado. Además, los mecanismos de apoyo y refuerzo deberán ponerse en práctica tan pronto como se detecten dificultades ya que una vez hecha la evaluación, como en todos los trastornos y necesidades educativas, cuanto antes se empiece a intervenir mejores resultados se obtendrán.

De confirmarse las dificultades, la discalculia está considerada una Dificultad Específica de Aprendizaje (DEA), las cuales se encuentran dentro del abanico de Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE), por lo tanto tiene derecho a recibir los apoyos y ayudas correspondientes.

DERECHOS DEL ALUMNADO CON NEAE:

  • Las Administraciones educativas deben identificar y valorar de forma temprana al alumnado.
  • Los mecanismos de apoyo y refuerzo deberán ponerse en práctica tan pronto como se detecten dificultades.
  • El profesorado deberá transmitir al alumno que conoce sus dificultades y que se le proporcionarán los recursos que necesite.
  • El centro educativo deberá adoptar medidas curriculares y organizativas (ordinarias y no ordinarias) inclusivas para asegurar que pueda alcanzar los objetivos y las competencias de la etapa.

MEDIDAS A APLICAR:

Los mecanismos de apoyo y refuerzo que deberán ponerse en práctica tan pronto como se detecten dificultades de aprendizaje: serán tanto organizativos como curriculares y metodológicos. Entre ellos podrán considerarse el apoyo en el grupo ordinario, los agrupamientos flexibles o las adaptaciones del currículo.

Se adoptarán medidas curriculares y organizativas (ordinarias y no ordinarias) inclusivas para asegurar que el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo pueda alcanzar los objetivos y las competencias de la etapa. Las medidas extraordinarias se aplican una vez agotadas las de carácter ordinario o por resultar estas insuficientes.

 

Medidas ordinarias, apoyos y refuerzos para discalculia: (Alumnado Con Necesidad Específica de Apoyo Educativo, s. f.)

  • El profesorado adaptará los tiempos, los instrumentos y los procedimientos de evaluación del área, de la materia, del ámbito o del módulo que imparta a las circunstancias de su alumnado.
  • Se adaptarán los tiempos y los instrumentos (apoyos visuales, estructuración del tiempo de trabajo…). En los procedimientos de evaluación se podrán considerar la forma de comunicación que el alumnado necesite, la secuenciación de las tareas, la verificación de la comprensión de las tareas, la disponibilidad de los recursos tecnológicos y la concesión del tiempo necesario. 
  • Podrá beneficiarse de refuerzo educativo y apoyo del profesorado con disponibilidad horaria. Esta es una medida de atención a la diversidad que afecta a la secuencia de contenidos, las formas y los instrumentos de evaluación, la organización del aula, el agrupamiento del alumnado y todo lo incluido dentro del ámbito de la metodología. Está destinado al alumnado que con la modificación de los elementos citados puede seguir el proceso ordinario de enseñanza y de aprendizaje.

 

Medidas extraordinarias: 

Se tratan de modificaciones significativas del currículo ordinario y/o suponer cambios esenciales en el ámbito organizativo, así como, en su caso, en los elementos de acceso al currículo o en la modalidad de escolarización. Destacamos tres medidas según (Alumnado Con Necesidad Específica de Apoyo Educativo, s. f.):

  • Adaptaciones curriculares: supondrán la modificación, la ampliación, la reducción o la supresión de parte o todos los elementos prescriptivos del currículo. Las adaptaciones curriculares se ajustarán al nivel de competencia curricular de la alumna o del alumno, a su desarrollo y a su potencial de aprendizaje, así como a sus características personales y sociales. Para su elaboración se partirá del currículo de referencia, entendido este como el del ciclo o nivel en el que la alumna o el alumno estén matriculados, para llegar al currículo adaptado, entendido como el que conforma la adaptación curricular que se va a desarrollar a lo largo del ciclo o curso.
  • Los agrupamientos flexibles, o grupos flexibles, consisten en agrupamientos temporales de alumnado que presenta dificultades de aprendizaje en determinadas áreas o materias en las que necesita una atención más individualizada, y al que la oferta de medidas ordinarias de atención a la diversidad no le es suficiente para seguir con éxito los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Estos agrupamientos solamente podrán realizarse en los dos últimos cursos de la educación primaria y en la educación secundaria obligatoria.

 

  • Apoyo del profesorado especialista en Pedagogía Terapéutica dentro o fuera del aula.

 

Ante la presencia de NEAE la intervención es nuestra mejor aliada para ayudar a los niños a comprender la naturaleza de sus dificultades y saber cómo hacerles frente.

En el centro de estimulación Julia García tenemos profesionales especializadas en Discalculia para evaluar e intervenir.

Si crees que tu hijo/a puede tener dificultades con el aprendizaje de las matemáticas, ¡contacta con nosotras!

 

BIBLIOGRAFÍA:

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.).

Alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. (s. f.). | Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. https://educagob.educacionfpydeportes.gob.es/equidad/alumnado-neae.html

BOE.es – Legislación consolidada: Información y ayuda. (s. f.). https://www.boe.es/buscar/ayudas/legislacion_actualizada.php

 

IMPORTANCIA DE LA CONCIENCIA FONOLÓGICA EN LA LECTOESCRITURA

IMPORTANCIA DE LA CONCIENCIA FONOLÓGICA EN LA LECTOESCRITURA

Muchas personas consideran que la lectoescritura se inicia con el reconocimiento de las letras, sin embargo, ésta se inicia mucho antes. De hecho, para un aprendizaje exitoso de la lectura y escritura es necesario que se desarrollen previamente una serie de habilidades, entre las que destaca el desarrollo de la conciencia fonológica.  

La conciencia fonológica es la capacidad que tenemos las personas para procesar el lenguaje oral, segmentarlo y discriminar cada una de sus unidades (palabras, sílabas y fonemas); siendo capaces de manipular estos segmentos mentalmente, es decir: contar, añadir, suprimir…lo que podríamos resumir como “jugar con ellos”. 

Está científicamente consensuado que el desarrollo de las habilidades fonológicas es un pilar fundamental para el aprendizaje lectoescritor, estimando que influye más en la escritura que en la lectura. 

Dentro de la conciencia fonológica existen varios niveles:

  • Conciencia léxica: centrada en las palabras. 
  • Conciencia intrasilábica: centrada en encontrar similitudes y diferencias entre los sonidos iniciales y finales en sílabas. Dentro de este nivel entraría la rima
  • Conciencia silábica: centrada en las sílabas. 
  • Conciencia fonémica: centrada en los fonemas (sonidos que forman las palabras). 

Con respecto a la conciencia léxica, pretende que el aprendiz tome conciencia de que las palabras son unidades diferentes, por lo que su repercusión en la lectoescritura se manifiesta en la reducción de errores al separar las palabras en la escritura. 

En cuanto a la conciencia intrasilábica, la sensibilidad de la rima, aunque no es uno de los niveles más importantes, va a potenciar el desarrollo del conocimiento fonológico.  

Siguiendo con la conciencia silábica, ésta va a potenciar el aprendizaje de la lectoescritura, especialmente en lenguas con estructura silábica como el castellano, favoreciendo a la fluidez lectora (los alumnos que no la desarrollen van a leer de forma menos fluida al no saber claramente dónde empieza y termina cada sílaba) y a la precisión al escribir (van a cometer menos errores de omisión, sustitución, etc. de sílabas).

Por último, en cuanto a la conciencia fonémica, va a influir en el primer nivel para la adquisición de la lectoescritura, que es el de discriminar y categorizar los fonemas (sonidos). 

Es importante tener en cuenta que la conciencia fonológica tiene una parte que es innata, pero otra que no, por lo que es una habilidad que se debe estimular para conseguir su desarrollo, en niños con y sin dificultades. El entrenamiento de la conciencia debe iniciarse en Educación Infantil, como una intervención preventiva que garantice que los niños y niñas estén preparados para adquirir con éxito los aprendizajes posteriores, e ir perdiendo influencia progresivamente a medida que pasan los cursos. En el caso de la conciencia léxica, intrasilábica y silábica, estas pueden iniciarse entre los 3-4 años; sin embargo, la conciencia fonémica debe iniciarse simultáneamente con el aprendizaje de la lectura, en torno a los 5-6 años (ya que se ha demostrado que los programas en los que se trabajan conjuntamente son más eficientes que en los que se trabajan por separado o solo uno de los aspectos).

Las tareas de conciencia fonológica son, además, una herramienta perfecta para el desarrollo de otras habilidades necesarias para el aprendizaje de la lectoescritura como el vocabulario.  

La mayoría de los niños adquieren la conciencia fonológica sin problemas, pero cuando se presenta una dificultad en la lectoescritura es muy importante valorarla para comprobar si tienen alguna dificultad con esta habilidad y, de ser así, comenzar con un plan de intervención más específico que les ayude a su correcta adquisición.

En el centro somos expertos en Dislexia y Lectoescritura por el método Diverlexia. 

https://www.tratamientodislexia.diverlexia.com/especialista/centro-de-estimulacion-julia-garcia